miércoles, 9 de abril de 2008

Circulos de mujeres.

“Las mujeres pueden cambiar el mundo en las próximas décadas” JEAN SHINODA BOLEN
Entrevista publicada en el Diario La Vanguardia
( España ) el 24 de diciembre de 2004.

-¿Quejarse es perder el tiempo?

-¿Claro!

-Hay mucho que aprender...

-Por eso a mi me interesan las mujeres maduras, con humor y activas. A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti. Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.

-No se yo...

-Se lo diré de otra manera: una bruja es una persona con poder personal.

-Eso me gusta.

-Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo que o les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes.

Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder.

-¿Algo más?

-Sí. Las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor; son atrevidas, confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, ni imploran, ríen, y tienen los pulgares verdes.

-¡...!

-Quiero decir que tienen mano con las plantas. Y también con los animales. Primero aprenden a amar lo que hacen, luego alientan a otros al crecimiento. Saben reconocer lo frágil y lo que tiene valor, y también lo que debe ser podado.

-¿Hay que esperar a la vejez para ello?

-Cuanta más edad, más camino aprendido. La observación compasiva de la vida de los demás te enseña mucho, y las mujeres sabias se pasan mucho tiempo observando. Algunas mujeres, muy pocas, son sabias a partir de los 30 o 35 años; esas a los 60 son increíbles.

-¿Qué nos quiere transmitir?

-Que las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas. Pero

que si no lo hacen ya, probablemente ya no lo harán.

-¿Por qué dice eso?

-Tras el extremo feminismo de los 70, ahora el péndulo se haya en el centro por eso tenemos que aprovechar este momento. Las mujeres que se lo permiten pueden hoy llegar al equilibrio, a ser completas, fuertes y vulnerables al mismo tiempo.

-¿Un camino colectivo?

-Por supuesto. No tengo la menor duda de que un pequeño grupo comprometido puede cambiar el mundo. En realidad, así ha sido hasta ahora.

-¿Y cuál es el secreto para lograrlo?

-El millonésimo círculo. Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres fuerza.

-Perdone, pero por qué en un círculo.

-Cuando uno está sentado en círculo y en silencio se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador. Yo pertenezco a uno desde hace 18 años: encendemos una vela, guardamos silencio, contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito.

-¿Convocan el poder interior?

-Interior y exterior. La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos interconectados y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo. Los círculos de mujeres transforman el mundo a través de la activación del campo mórfico de la teoría de Rupert Sheldrake.

-¿El centésimo mono?

-Sí, este biólogo desarrolló la hipótesis de que cuando una masa crítica de monos llega a un

determinado conocimiento, este se transmite de forma intuitiva e instantánea a todos los

miembros de su especie. Del mismo modo, un número crítico de círculos de mujeres puede

activar las cualidades femeninas tan necesarias para que el mundo cambie.

-¿Porqué no círculos mixtos?

-Entre mujeres hay una conexión natural. Algunos estudios evidencian que cuando una mujer que sufre estrés habla con otra mujer, ambas liberan la hormona de la maternidad que provoca que el estrés descienda.

-Curioso.

-Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, todo sería más fácil, ¡pero si los que la negocian son machos alfa...!

-¿Qué ocurre cuando se encuentran un hombre

y una mujer estresados?

-Cuando un hombre estresado se encuentra con otro, segregan testosterona, que provoca huída o enfrentamiento. Pero si ese mismo hombre se encuentra con una mujer que le comprende, una bruja sabia, su adrenalina baja y su autoestima

sube. Y basta solamente con que se siente a su lado.

-Es bonito eso que dice.

-Estamos llenas de recursos poderosísimos a los que no prestamos atención, como por ejemplo el conocimiento intuitivo. Estos conocimientos se

pueden desarrollar en los círculos.

-¿Que camino interior propone?

-Sea auténtica, sea consecuente con su persona interior y averigüe qué quiere hacer con su

preciosa vida. Desde fuera intentarán contestar por usted a las preguntas esenciales, no lo

permita. Desvele qué tipo de arquetipo domina en usted.

-¿A qué se refiere?

-Sus patrones internos, que yo resumo en siete arquetipos de diosa. Cada mujer tiene dos o tres, dominantes, que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea, hasta la nutritiva Deméter, la creativa Afrodita, o Hera, la diosa del matrimonio. (Nota de la redacción: Podéis hacer este trabajo con su libro Las diosas de cada mujer).

-No será tan simple.

-No. Pero si podemos llevar una vida en la que el arquetipo dominante y nuestro rol en la vida coincidan, nos sentiremos satisfechas.


LIBROS DE JEAN SHINODA BOLEN

Las diosas de cada mujer. Editorial Kairos. España.

Las brujas tienen pulgares verdes. Editorial Kairos. España.

Llamado urgente a las mujeres. Editorial Kairos. España.

El millonésimo círculo. Editorial Kairos.España



Daniel Goleman ya está entre nosotros

Daniel Goleman, psicologo norteamericano , creador del concepto de inteligencia emocional opina :
¿Qué es lo que usted cree, pero no puede probar?

Daniel Goleman afirma: Creo, pero no puede probar, que los niños de hoy son víctimas involuntarias del progreso económico y tecnológico. La tecnología avanzada, en calidad y cantidad, ofrece a todos nosotros vivir mejor de muchas maneras. Con todo, esta realidad, parecen haber tenido algunos resultados desastrosos en cómo han estado transformando la niñez. Incluso mientras que las pruebas de cocientes intelectuales de los niños están en un constante crecimiento durante el siglo pasado, las tres décadas pasadas han indicado una baja importante en las habilidades sociales de los niños y emocionales más básicas. Los datos más precisos, vienen de una muestra nacional al azar de más de 3.000 niños/as americanos/as de siete años a dieciséis años clasificados por sus padres y profesores, los adultos que les conocen bien. La primera se realizó en los años 70, luego se realizó quince años más tarde, a mediados de los años ochenta, y otra vez en los últimos años 90, los resultados demostraron una declinación importante. La caída más empinada ocurrió entre las primeras y segundas cohortes: Los niños americanos eran más aislados, infelices, ansiosos y presionados, impulsivos e incapaces de concentrarse. Entre los años 70 tempranos y mediados de los años ochenta, hicieron peor 42 indicadores, no mejoraron en ningún ítem. En los últimos años 90, los resultados no mejoraron, pero eran incomparables al primer redondeo, en los 70 Ésos, son los datos, creo, pero no puedo probar, es que esta declinación es debida en gran parte a las fuerzas económicas y tecnológicas. El paso adelante hacia la competencia global significa que sobre las dos décadas pasadas o tan solo en cada generación de padres han tenido que trabajar más para mantener el mismo Standard de vida que sus propios padres tenían, virtualmente cada familia tiene dos padres de trabajo todo el día hoy, mientras que hace 50 años la norma era solamente que el trabajo del hombre alcanzaba.. No es diferente en calidad el amor de hoy de los padres a sus niños, pero tienen menos tiempo libre para pasar con ellos. La movilidad laboral en aumento significa que pocos niños viven en la misma vecindad que sus familias extendidas, sus vecinos, son sustitutos de parientes cercanos. El cuidado del día puede ser excelente, particularmente para los niños de familias privilegiadas, pero significa demasiado a menudo estar con-viviendo mucho menos con sus padres. Para la clase media, la niñez se ha organizado excesivamente, un horario apretado de la danza o las lecciones del piano y los juegos del fútbol. Esto ha erosionado el tiempo libre en el cual los niños pueden jugar juntos, eligiendo, teniendo opciones de su propia decisión y preferencia. Cuando hablo de aprender habilidades sociales y emocionales, sospecho que la baja del tiempo libre con la familia, los parientes y otros niños traduce a una pérdida de las mismas actividades que han permitido tradicionalmente la transmisión natural de estas habilidades. Los niños de hoy pasan más tiempo que siempre en la historia de la humanidad, solos, mirando fijamente un monitor video, sin contacto inter-personal Sabemos que el trazado de circuito de los nervios prefrontal-limbicos es de crucial importancia para las capacidades sociales y emocionales, es la parte pesada del cerebro humano hasta llegar a tener un desarrollo anatómico maduro, no acabando esta tarea de desarrollo hasta los 20 años aproximadamente. Durante ese lapso, las capacidades de la vida de los niños se convierten en sistemas mientras, que las neuronas vienen en línea y se interconectan para mejor o para peor. Las experiencias vitales de un niño determinan cómo se hacen esas conexiones. Una estrategia para ayudar a que cada niño logre su social derecho al desarrollo emocional es que la escuela ofrezca experiencias vitales significativas de alteridad y con-.vivencia.

www.edge.org

Quien quiera oir que oiga .Datos

La violencia familiar contra los jóvenes creció un 56 por ciento en el último año
La Dirección General de Coordinación de Políticas de Género del Ministerio de Seguridad bonaerense comunicó que la violencia familiar contra los menores de 21 años creció un 56 por ciento en el último año, llegando casi a 9 casos por día, lo que demuestra la diferencia entre las denuncias recibidas por las Comisarías de la Mujer y la Familia en 2006 (2.022 denuncias) y en 2007 (3.156 denuncias).
Además, la Línea Te Ayudo, un espacio de la Dirección de la Mujer de la Ciudad creado para atender a niñas, niños y adolescentes que sufren maltrato y abuso sexual, registró el año pasado un total de 4.186 llamados, de los cuales 130 pertenecían a pedidos de socorro de chicas de entre 15 y 21 años (en un 95% de los casos) que sufren un noviazgo violento.
Jorge Corsi, director de la carrera de especialización en Violencia Familiar de la Facultad de Psicología de la UBA, explicó que “en nuestro país no superan el 20 por ciento de los casos reales de violencia familiar" y atribuye el aumento de las denuncias a diferentes medidas implementadas a nivel nacional que obligan a hospitales, escuelas y al sistema judicial a acusar estos hechos.
La violencia familiar no discrimina entre niñas y niños. En 2007, el 65 por ciento de las denuncias por violencia familiar tenían como víctima a una nena y el resto de las denuncias, a nenes.

(Diario Clarín, pág. 26, 9/4/08)

Gracias Mama por enseñarme

1. Mi mamá me enseñó a APRECIAR UN TRABAJO BIEN HECHO :

'Si se van a matar, háganlo afuera. Acabo de limpiar!!!'

2. Mi mamá me enseñó RELIGIÓN :

'Mejor rece para que le salga la mancha a la alfombra'

3. Mi mamá me enseño LÓGICA :

'Porque yo lo digo, por eso... y punto'

4. Mi mamá me enseño PREDICCIONES :

'póngase ropa interior limpia y sin rotos por si tiene un accidente'

5. Mi mamá me enseñó IRONÍA :

'Siga llorando por nada y le voy a dar una razón para que llore'

6. Mi mamá me enseñó a ser AHORRATIVO :

'Guarde esas lágrimas para cuando yo me muera'

7. Mi mamá me enseñó ÓSMOSIS :

'¡Cierre la boca y coma!'

8. Mi mamá me enseñó CONTORSIONISMO :

'Mire el mugre que tiene en ese cuello'

9. Mi mamá me enseñó FUERZA DE VOLUNTAD :

' Se va a quedar sentado hasta que termine la sopa'

10. Mi mamá me enseñó METEOROLOGÍA :

'Parece que un huracán pasó por su cuarto'

11. Mi mamá me enseñó PARADOJAS :

'Le he dicho un millón de veces que no exagere'

12. Mi mamá me enseñó MODIFICACIONES DE PATRONES DE COMPORTAMIENTO:

'Está igualito a su papá'

13. Mi mamá me enseñó ENVIDIA Y MATEMÁTICAS:

'Hay millones de niños menos afortunados en este mundo que no todos tienen padres tan maravillosos como usted '

14. Mi mamá me enseñó habilidades como VENTRILOQUÍA:

'No me rezongue, cállese y contésteme: ¿Por qué lo hizo?'


GRACIAS MAMI !!!!!Marcela Angarita .sonartecomunidadeducativa

martes, 8 de abril de 2008

presentacion del libro en la Feria del libro internacional.

Invito a acompañarme a presentar el libro :
De escuela en escuela.

el Sabado 3 de Mayo de 18.30hs a 20hs
Sala Domingo Faustino Sarmiento.

Feria Internacional del Libro
Predio Sociedad Rural Argentina
Palermo
Ciudad de Buenos Aires

lunes, 7 de abril de 2008

Violencia y escuelas.

Abordar la problemática de la violencia en la escuela, que está en debate después de la seguidilla de casos que dejó dos chicos muertos, desde una perspectiva más amplia que tenga en cuenta la violencia a la que están expuestos niños, niñas y adolescentes cotidianamente en otros ámbitos, como su propia casa, fue la conclusión de la mayoría de las voces a las que acudieron los diarios tras difundir esos casos.

“No hay que caer en el error de generalizar y propiciar el miedo”, sugirió Mara Brawer, del Ministerio de Educación de la Nación, que dio a conocer un estudio según el cual uno de cada cuatro alumnos de escuelas públicas y privadas de todo el país observó armas en la institución educativa a la que asiste y un 5 por ciento reconoció haber llevado alguna vez un arma a la escuela. El sondeo también reveló que, para un 82 por ciento de los estudiantes, hay buen trato con sus compañeros y, para el 76 por ciento, también con sus docentes.
Voces. -Juan Carlos Tedesco, ministro de Educación: “El lugar de la educación es educar y no sancionar”.
-María José Lubertino, titular del Inadi: “Muchas veces los que cometen la acción violenta o discriminatoria son los que se han visto sometidos, presionados y discriminados sistemática y estructuralmente”.
-Raúl Gallardo, psicólogo: “La escuela es la caja de resonancia donde desbordan los diversos tipos de violencia (de parte de los chicos), desde aquellas pequeñas vividas en la familia o el entorno, trasladadas a su ámbito de desarrollo como la escuela”.
-Alicia Fagotti, psicopedagoga: “Los chicos no nacen violentos, son conductas aprendidas de la familia, con violencia domestica u otros abusos”.
-Silvia Pugliese, psicóloga: “Esto no sucede cuando la familia cumple con las funciones básicas de humanizar y le brinda al niño un modelo de identificación, normas y valores en la vida que le permitan aprender a comunicarse con el otro”,
-Héctor del Valle Cardozo, sociólogo, ex ministro de Educación de Tucumán: “La escuela no puede hacerse cargo de la pobreza, de la criminalidad o de la drogadicción (pero) en este momento está siendo demandada como salvadora de todo lo que nos sucede”.
-Silvia Almazán, secretaria de Educación y Cultura de SUTEBA: “Es discriminatorio atribuir este fenómeno a la pobreza y la marginalidad ya que estos episodios se manifiestan en diferentes sectores sociales”.
-Hernán Capiello, periodista: “Si los chicos percibieran la posibilidad de un futuro cierto, en el que la vida fuera el valor supremo, la violencia en la escuela, en la casa y en el barrio serían una alternativa menos frecuente”.
-Gustavo Oliva, rector del Colegio Nacional de la Universidad Nacional de La Plata: “Somos parte de un mundo donde prevalecen el poder y la violencia. Entonces, ¿es válido que se juzgue y sentencie a los adolescentes, sujetos participes de una sociedad que no eligieron, sino que les fue dada por nuestras generaciones? adolescentes coherencia?”
(Noticia ampliamente tratada por los medios - 5 y 6/4/08)

sábado, 5 de abril de 2008

El hacerse madre

Hemos pasado la infancia practicando con nuestras muñecas a mecer a los bebés, calmarlos, vestirlos, desvestirlos, retarlos y dormirlos. Sin embargo, cuando el bebé real irrumpe en nuestra vida adulta, nos sorprendemos al constatar que hay pocos puntos en común entre el bebé soñado y ese monstruito que llora en los momentos menos oportunos. Y que no es verdad que los bebés sólo comen y duermen, sino que hemos quedado prisioneras de un ser voraz, necesitado al extremo, malhumorado y demandante.

Posiblemente la sorpresa tenga que ver con el desconocimiento con el que las mujeres llegamos a la maternidad respecto al fenómeno de la “fusión emocional”. Para abordarlo, es menester darnos cuenta que la realidad no sólo está constituida por elementos visibles, concretos y palpables. Sino que también existen los mundos sutiles, los campos emocionales, perceptivos, intuitivos o espirituales. Aunque invisibles, suelen manejar los hilos de nuestra vida consciente.

En el caso de la díada mamá-bebé, es conveniente enterarse que ambos pertenecemos al mismo territorio emocional -como dos gotas dentro del océano- y que esta unión sin límites precisos perdurará en el tiempo, aunque nuestros cuerpos hayan sido separados a partir del parto y nacimiento de la cría.

“Fusión emocional” entre mamá y bebé, significa que sentimos lo mismo, percibimos lo mismo, independientemente de “dónde se origine” la sensación, ni si el sentimiento pertenece al presente, pasado o futuro, ya que en el mundo emocional no importan ese tipo de fronteras. De hecho, las mamás “sentimos como un bebé” cuando no toleramos un sonido demasiado fuerte, cuando nos angustiamos si hay demasiada gente alrededor o cuando nuestros pechos se llenan segundos antes de que el bebé se despierte. Del mismo modo, el bebé “siente como su mamá” cuando expresa a través del llanto o de diversas enfermedades, un sinnúmero de situaciones emocionales tales como: angustia por sentirnos exigidas por el varón, dificultades económicas, obligaciones que no podemos cumplir, la ausencia o lejanía de la propia madre, o pérdidas afectivas, por ejemplo.

Pero lo más impactante es darnos cuenta que dentro de la “fusión emocional” el niño vive como propias las experiencias de nuestra propia infancia que se actualizan y plasman en su cuerpo. Sobre todo aquellas vivencias que ya “no recordamos”, que han pasado “a la sombra”. Pues bien, la verdadera dificultad del devenir madre, no tiene que ver con ocuparse correctamente del bebé, sino con el dolor que supone confrontar ahora con las penas que no hemos podido asumir cuando éramos niñas. Devenir adultas de verdad, es darnos cuenta que hoy en día contamos con mayores recursos emocionales para hacernos cargo de nuestra historia y de las elecciones que hemos llevado a cabo.

Concretamente, las madres podemos hacer la prueba -cuando no logramos calmar al bebé ofreciéndole el pecho, ni meciéndolo, ni hablándole ni sacándolo a pasear- recordando alguna situación dolorosa o no resuelta de nuestra infancia, relativa al vínculo con nuestros padres. Si hemos podido traer a la conciencia alguna vivencia significativa, entonces intentemos relatarle al niño con palabras sencillas aquel dolor, aquel sufrimiento o rabia o vergüenza que aún vibra en nuestro interior. O bien, expliquémosle al niño la dificultad o el desacuerdo que tenemos actualmente con nuestra pareja, o la preocupación por la falta de trabajo, o el hartazgo por los malos entendidos con la vecina, o incluso la angustia sorda por esa amiga que emigró. Constataremos que el niño, que dentro de la “fusión emocional” vive como propias todas nuestras sensaciones -incluso las que no reconocemos como tales- se calmará. Porque sabrá de qué se trata.

Pero mucho más valioso aún resulta darnos cuenta qué importancia puede tener para cada una de nosotras reconocer ciertos sentimientos que hemos descartado por considerarlos antiguos, obsoletos o poco valiosos. De este modo, con la ayuda de nuestros hijos -que son espejos del alma materna- podremos reconocernos tal cual somos, y colocar en un lugar superlativo las cuentas que tenemos pendientes con nosotras mismas. Nuestros bebés lloran nuestras penas, vomitan nuestros hartazgos, se brotan de nuestras intoxicaciones emocionales y se enferman de nuestras incapacidades de mirarnos con honestidad.

Esto no significa que tenemos que tener nuestra vida resuelta, ni que seamos “culpables” de lo que les acontece a los niños. Al contrario. Es una oportunidad que las mujeres adquirimos a través del acto de maternar, para conectarnos con nuestro riquísimo mundo emocional, comprendernos y respetarnos. La expresión que el niño asume de nuestros deseos y fantasías relegadas, nos obliga a hacernos preguntas existenciales, íntimas, genuinas y profundamente femeninas.

En definitiva, no devenimos madres necesariamente cuando parimos al niño, sino en el transcurso de algún instante de desesperación, locura y soledad en medio de la noche con nuestro hijo en brazos. Cuando la lógica y la razón no nos sirven, cuando nos sentimos transportadas a un tiempo sin tiempo, cuando el cansancio es infinito y sólo nos resta entregarnos a ese niño que expresa nuestro yo profundo y no logramos acallar, entonces nuestra madre interior ha nacido.

Lic Laura Gutman